De la inversión a la independencia.
Mari pasó por todos los oficios — caja, cosmetología, fábrica, ropa de segunda mano, restaurante Tex-Mex — antes de invertir en un curso de uñas. Siete meses después, independencia financiera total.
«Financieramente, no estaba en posición de darme ese lujo. Pero es la mejor decisión que he tomado.»
Antes de fundar Wolf SGX, trabajé como cajera, cosmetóloga, obrera en una fábrica, en una tienda de ropa de segunda mano y en un restaurante Tex-Mex. Después de todas esas experiencias, tomé la decisión de invertir en un curso de uñas.
En agosto de 2025 di el salto a la independencia. Desde el primer mes mi agenda estaba completamente llena con más de 40 clientas, gracias a la calidad del cuidado, los servicios y la atención humana.
Hoy transmito lo que aprendí — no solo la técnica, sino también la mentalidad que permite convertir un curso en un oficio viable.